Reflexiones en relación con el cambio de Presidente

A los amigos que votaron a Macri (en primero o en segunda vuelta), espero que hoy disfruten este día que seguramente será de alegría.

Para mí es un día triste, y espero que lo entiendan. No es triste porque haya dejado anoche a las 23:59 (cautelar mediante) de ser presidenta Cristina. Eso iba a ocurrir. Los mandatos no son eternos, lo tengo clarísimo. La voy a extrañar, pero eso no daría para estar triste. En ese sentido, creo que es imperdible leer esta nota de Ignacio Molina en Anfibia (http://www.revistaanfibia.com/ensayo/fuiste-un-lujo/). Y además fue hermoso volver en el subte B a casa con un solo grito de “vamos a volver”, después de que una multitud despidiera a su Presidenta luego de ocho años de ejercer el poder, con los desgastes que eso significa.

Estoy triste porque siento que se está dando un enorme retroceso en lo que luché desde 1983, cuando volvió la democracia. Luché porque la política no fuera una mala palabra. Luché porque la política fuera la forma en que la mayoría del pueblo Argentino quería que fueran manejadas las cosas públicas. Y en estos 32 años de democracia hubo de todo. La ilusión de Alfonsín, y como no pudo contra todo, porque los poderes concentrados lo acorralaron y fue negociando hasta que lo pusieron de rodillas. La entrega de Menem y la entrega de De la Rua.

Y en ese contexto, creo que termina un gobierno que NO dejó sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada, sin que eso implique que no se equivocó.

Un gobierno que, revirtiendo la tradición comenzada por Rivadavia, dejó de tomar deuda y cancelo la que tenía para poder tomar SUS decisiones, buenas o malas, pero las que decidían los votados por el pueblo y no las corporaciones y otros factores de poder.

Un gobierno que dio peleas a las corporaciones mediáticas y judiciales, y las perdió. Pero las dio hasta el último día.

Estoy triste porque tengo la convicción de que el nuevo gobierno cambiara esas cosas, no las que sé que están mal o se podrían haber hecho de otra forma. Este gobierno que entra, manejado por CEOs y con el aval de la “Embajada” (que hasta puso representantes en el Gabinete) y las corporaciones, volverá a alejar la política del pueblo. Por eso estoy triste.

A los que votaron a Macri, recuerden como les fomentaron el odio todos estos años. Y hasta el último día. ¡Si hasta yo, que hasta anoche estuve en un cargo en el gobierno saliente pasaba instantáneamente a ser visto como “bueno” por los votantes de Macri si me quedaba en el nuevo gobierno en el MiCyT! Anoche a las 24 hs algún vecino me despertó con un golpe de tambor festejando ciertamente no que Pinedo era Presidente sino que se iba Cristina. Ustedes verán que en los próximos cuatro años discutiremos ideas y defenderemos convicciones, pero sin odio. Macri no será el “caballo” ni haremos referencia a las capacidades diferentes de Michetti. Ojalá al menos con el tiempo se den cuenta de eso. Nosotros defendimos ideas. La “grieta” se generó en otra parte y por otros intereses.

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